Barichara parece detenida en el tiempo. Sus calles empedradas suben y bajan entre casas blancas de tapia pisada, techos de teja de barro y puertas de colores, y casi todo, desde las aceras hasta las iglesias, está hecho con la piedra amarilla de la región. Su centro histórico es Monumento Nacional desde 1978 y hace parte de la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia.
La Catedral de la Inmaculada Concepción, sostenida por columnas de piedra de una sola pieza, preside el parque principal, y las capillas de San Antonio y Santa Bárbara completan el recorrido. El mirador, un paseo de unos 600 metros al borde del cañón, regala atardeceres sobre el valle del río Suárez, y el Camino Real, un sendero de piedra de unos 9 kilómetros, baja entre cactus y cercas de piedra hasta el pequeño pueblo de Guane.
Nuestro plan llega por carretera: salimos de Medellín en la noche y recorremos Santander en 5 días y 4 noches, con alojamiento en San Gil y Bucaramanga, desayunos y cenas. Además de Barichara y Guane, visitamos el Parque Nacional del Chicamocha con su teleférico, el Parque Gallineral de San Gil, Socorro, Curití, la Mesa de los Santos y Girón; el recorrido en motocarro por Barichara y el Cerro El Santísimo se pagan aparte. Es ideal para parejas, adultos mayores y viajeros que buscan arquitectura, paisaje y la cocina santandereana de cabro, mute y hormigas culonas.