Jericó se asoma al cañón del río Cauca desde casi dos mil metros de altura. Sus calles empinadas están bordeadas de casas de bahareque con balcones, puertas y ventanas pintadas de colores vivos, y alrededor de la plaza el pueblo sigue oliendo a café y a pan de horno. Es Pueblo Patrimonio de Colombia y uno de los rincones más fotogénicos del Suroeste.
Aquí nació Laura Montoya, la primera santa colombiana, y su casa natal es hoy la Casa Museo de la Madre Laura. Muy cerca están el Museo de Antropología y Arte de Jericó (MAJA), el Jardín Botánico Los Balsos y los talleres donde se cosen los carrieles que le dieron fama de cuna del carriel. Al final de la tarde, la subida al Morro El Salvador regala la mejor vista de los tejados y de las montañas.
En pasadía alcanzas a vivir lo esencial, y con una noche puedes sumar el Parque Natural Las Nubes o un recorrido cafetero sin correr. Es ideal para adultos mayores, parejas, familias y quienes viajan por fe o por historia.