Santa Rosa de Cabal es sinónimo de agua caliente. En las montañas del municipio, el calor de la tierra alimenta piscinas termales rodeadas de bosque, con cascadas de agua fría que caen a pocos metros: un contraste que relaja el cuerpo y despeja la cabeza.
Los Termales de Santa Rosa de Cabal quedan a unos 11 kilómetros del pueblo, y los Termales de San Vicente, más retirados y dentro de una reserva natural, ofrecen pozos y senderos entre el bosque. En el pueblo, el Parque de las Araucarias y la Basílica Menor de Nuestra Señora de las Victorias son el punto de encuentro, y el chorizo santarrosano, que en 2011 entró al libro Guinness con el chorizo más largo del mundo, es parada obligatoria.
Es ideal para parejas, lunas de miel, adultos mayores y grupos que quieren descanso con naturaleza. Las noches en los termales, con el agua caliente y el aire frío de la montaña, son de esos recuerdos que se quedan. Este fin de semana lo armamos a tu medida y te lo cotizamos con la tarifa vigente; si prefieres una salida programada, los termales también hacen parte de nuestra Ruta Cafetera.